Título otiginal: The dark knight (Batman begins 2)

Director: Christopher Nolan

Año: 2008

Duración: 152′

País: Estados Unidos

Guión: Christopher Nolan, David S. Goyer, Jonathan Nolan

Música: James Newton Howard

Fotografía: Wally Pfister

Intérpretes: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Eric Roberts, Cillian Murphy.

Premios: 2 Oscar (Actor Secundario -Ledger- y Montaje de Sonido) 8 nominaciones. Globo de Oro al Mejor Actor Secundario, BAFTA al Mejor Actor Secundario.

******************************************************************************************************************************

A veces las historias fantásticas y de ciencia ficción están demasiado cercanas a la realidad de su época. Verne tejió su mundo inspirándose en el espíritu aventurero, científico (o pre-científico dirán algunos) y descubridor de las sociedades industriales de su época. Huxley, Dirk y Bradbury fueron más tarde ejemplos mayores de crítica social feroz hecha desde la fantasía, y todos ellos, según dicen otros, se alimentaron de las semillas plantadas por la Alicia de Carroll.

Las razones que nos hacen traer la enésima adaptación al cine del personaje de Bob Kane van en esta dirección. Más allá del estereotipo héroe-contra-villano (que ojo, presenta numerosísimas novedades nada estereotipadas en el tratamiento del personaje individual), El caballero oscuro se encarga de plantear diversos dilemas morales nada desdeñables en los tiempos que corren. Gotham, la ciudad imaginaria que bien podría ser cualquiera de las grandes metrópolis de nuestro mundo, azotada por el crimen organizado, inoperante en su respuesta por un departamento de policía corrupto, golpeada en su ánimo colectivo, se rehace gracias a la irrupción de un fiscal íntegro y la colaboración del héroe alado. En esto aparece un nuevo villano, el Joker, un asesino sin escrúpulos cuyo único objetivo es demostrar que todo el mundo es corruptible, para ello desata una ola de terror por toda la ciudad, poniendo en jaque los principios del sistema a la hora de enfrentarse a un enemigo implacable. ¿Es aceptable la violencia policial en situaciones extremas? ¿es útil la tortura cuando miles de vidas están en juego? ¿convierte el pánico colectivo a la masa en animales desesperados que se pisotean entre sí? ¿qué ocurre si quien debe utilizar la ley para luchar contra los enemigos de la misma adopta las armas de estos? ¿es legítimo? Con fino bisturí se nos van colando todas estas cuestiones en una película de acción trepidante, que demuestra que a veces se puede filosofar sin renegar del espectáculo (esto de por sí ya debería encumbrar a los cielos a Nolan viendo el panorama que tenemos). Si uno piensa en el 11-S, en Irak, Guantánamo, Afaganistán y las ejecuciones grabadas y publicitadas por los asesinos yihadistas, se puede encajar muy fácilmente esta película en el contexto de nuestros tiempos.

Y poco más que añadir porque tenemos por delante algo más de dos horas para no levantarse del sillón y, lo que resulta más importante, ponernos a pensar después del espectáculo visual. Mencionar por último, de entre el gran reparto, la maravillosa actuación del malogrado Heath Ledger encarnando a uno de los malos más geniales de los últimos años.

Anuncios