Título original: Hitler: the rise of evil

Dirección: Christian Duguay

Año: 2003

Duración: 180′

País: Canadá

Guión: John Pielmeier y G. Ross Parker

Música: Normand Corbeil

Fotografía: Pierre Gill

Intérpretes: Robert Carlyle, Stockard Channing, Jena Malone, Julianna Marqulies, Matthew Modine, Liev Schreiber, Peter Stormare, Friedrich von Thun, Peter O’Toole.

Premios: 3 Emmy

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Hitler niño

La película de hoy fue concebida como miniserie para televisión, localizable en dvd hoy. La intencionalidad de reconstitución histórica es más que evidente y clara. Se trata de un biopic sobre la vida de Adolf Hitler, desde su infancia, hasta su ascenso al poder absoluto. No va más allá, lo cual hace pensar que quizá siguiese la línea trazada por la monumental obra de Irvin Kershner, de tan solo unos años atrás, que se dividía en dos partes más o menos cortadas por el mismo punto en que se detiene la película. Puede que incluso Kershner figure en el equipo asesor. Lo desconozco.

Primeros discursos en Munich

La verdad es que el filme resulta bastante acertado a la hora de escoger los momentos claves en los que detenerse y en saber resumir los que debe acelerar. Probablemente a beneficio de la trama dramática ofrece los inevitables momentos de difícil corroboración, pero por lo general no abusa de ellos ni especula, y se ciñe muy bien a los hechos contrastados, siguiendo una linealidad perfectamente engarzada, explicando además los contextos con la presencia de personajes paralelos. Globalmente podemos decir que dibuja bastante bien el personaje de Hitler, así como el ambiente político de Alemania a lo largo de los años que narra, todo bastante útil para poder comprender la historia.

Intentona golpista

Quizá su mayor debe esté en que no todos los actores representan fisonómicamente bien a sus referentes históricos, pero a decir verdad suplen esta carencia con unas interpretaciones más que correctas, en especial Carlyle y su aprovechamiento sensacional del amaneramiento del Führer. Los alrededores: calles, vestuario, edificios…, cumplen perfectamente su papel. Se nota el cuidado del detalle hasta en la reconstrucción de escenas que después han quedado grabadas para la posteridad en fotografías, como aquella imagen de la proclamación de la guerra del 14 en Viena, en la que se aprecia al jaleante y joven Hitler entre la multitud.

De modo que poco más se puede añadir, es uno de los ejemplos más claros de cine con pretensión de ejercicio de lección de historia, y como biopic que es, acompañaremos a su protagonista por los devenires de la política alemana, en especial desde 1914: la I Guerra Mundial, la conflictiva post-guerra, la República de Weimar y finalmente, el ascenso del nazismo.

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