Título original: Das Boot

Dirección: Wolfgang Petersen

Año: 1981

Duración: 150′

País: República Federal de Alemania

Guión: Wolfgang Petersen (según novela de Lothar-Günter Buchheim)

Música: Klaus Doldinger

Fotografía: Jost Vacano

Intérpretes: Jürgen Prochnow, Herbert Grönemeyer, Klaus Wennemann, Hubertus Bengsch, Martin Semmelrogge, Bernd Tauber, Erwin Leder.

Premios: 6 nominaciones al Oscar, candidata a mejor película en los Globos de Oro, varios premios en Alemania.

**********************************************************************************************************************************

Hoy traemos la que probablemente sea la película más importante que jamás se haya hecho en esa especie de subgénero del cine bélico que son las películas de submarinos. Es además uno de los primeros casos de cine del bando derrotado en la II Guerra Mundial en el que no se aprecian demasiados complejos. Los protagonistas son militares en guerra, y aquí los excesos verbales de los mismos se reparten por igual entre sus superiores de cómodo despacho y poco criterio operativo, y entre el enemigo, especialmente en la figura de Winston Churchill. Unos los empujan hacia la muerte, los otros pretenden ejecutar la sentencia.

Sin embargo aunque la película guarda en bloque un claro mensaje antibelicista, no está en absoluto carente de otras virtudes que rara vez se hilvanan con maestría. Sin ir más lejos el suspense, puesto que el film narra las desventuras de un submarino alemán que parte de la base francesa de La Rochelle para patrullar el Atlántico atacando los convoyes de suministros británicos. Pese a tener, como sucede en el mar, largos periodos de calma y tedio, cuando el zafarrancho suena, el submarino se convierte en un asfixiante ataud gigantesco en potencia. De este modo Petersen logra meternos en la realidad de la guerra bajo el mar con algunos de los momentos más tensos, agobiantes y a la vez excitantes del cine serio de las últimas décadas.

Perfectamente ensamblado con secuencias bellas y en ocasiones espectaculares, y barnizado con la inolvidable música de Doldinger, El Submarino lo tiene todo para ser considerada una de las películas bélicas de obligado visionado, sin que la máxima de que el espectáculo va a menudo en detrimento del guión o la veracidad se cumpla. No en vano, la película contó con la asesoría personal del capitán de navío real en el que se inspiró el autor del texto novelesco para otorgarle el protagonismo de sus obras. El contexto histórico es, además, perfectamente fiel a la realidad de aquel momento, cuando bombardeada Gran Bretaña desde el aire, las vías de suministro de la ayuda estadounidense tenían que asegurarse por mar a través del Atlántico, cosa que Alemania trataba de, al menos, dificultar. La importancia de Gibraltar en la estrategia marítima queda patente, así como un pequeño detalle que nos afecta: el encuentro con un buque de suministros nazi en el puerto de Vigo medio de incógnito. Ya sabemos, las simpatías de Franco por Hitler eran una cosa, pero otorgar puertos seguros y bases de forma abierta otra muy distinta.

Fue en su momento la película más cara de la historia del cine alemán y la versión extendida ronda las 3 horas de duración, pero que nadie se asuste, Das Boot demuestra que se puede hacer gran cine, con rigor y criterio, de larga duración y sin aburrir, sabiendo mantener el ritmo, el suspense y, a veces incluso el frenesí, sin que el guión y el equilibrio conjunto queden afectados. Por desgracia esto no lo han debido aprender todos los cineastas.

Anuncios